Los detergentes se desarrollaron durante la primera y la segunda guerra mundial como consecuencia de una penuria de grasas animales y vegetales así como de aceites. Por otro lado, una sustancia resistente al agua dura era necesaria para que la limpieza fuera más eficaz. En aquella época, el petróleo constituyó una fuente rica para la fabricación de detergentes. Hoy en día los detergentes se fabrican principalmente a partir de una variedad de productos petroquímicos y/o productos oleoquímicos (derivados de grasas y aceites).
Según las últimas tendencias, los productos de limpieza líquidos superan los productos de limpieza en polvo.
Los detergentes pueden ser por ejemplo
Entre la distintas empresas productoras de detergentes se encuentran: Solvay, Henkel, Procter & Gamble, Unilever…
Un detergente (o surfactante) es un compuesto químico que tiene propiedades tensoactivas que le hacen capaz de disolver la suciedad.
La selección de las materias primas constituye la primera etapa de fabricación de los detergentes. Las materias primas se eligen según numerosos criterios, incluyendo la seguridad humana y medioambiental, el coste, la compatibilidad con otros ingredientes, así como la forma y las características de eficacia de los productos terminados.
Entre los diferentes ingredientes se encuentran:
