Una mina es un campo encima o debajo del cual se extraen minerales (metálicos o no), gracias a varios métodos, a partir de sedimentos naturales. Esta definición abarca también la superficie total de tierra en la cual se realizan semejantes actividades.
La explotación minera es el proceso que consiste en cavar la tierra para extraer los minerales naturales. Se puede dividir en varias categorías: la extracción al aire libre, la extracción subterránea, y la explotación in situ.
Se puede dividir en varias categorías:
Se realiza la extracción al aire libre para excavar los minerales en la superficie de la tierra; las explotaciones subterráneas e in situ se utilizan para la extracción de minerales a partir de sedimentos más profundos.
Además, esta industria incluye las actividades de tratamiento inicial y de preparación de los minerales, puesto que los sitios de transformación suelen trabajar en colaboración con las minas o las canteras como principales actores del proceso de extracción.
La producción de minerales requiere el uso de una serie de procesos físicos y químicos. Pueden formar parte del proceso en cualquier momento, desde la excavación del mineral que contiene el metal bajo forma mineral a la transformación del metal bajo forma comercializable.
Los métodos para separar de manera física el mineral de su medio ambiente incluyen procedimientos complejos, como la lixiviación – mezcla del mineral con soluciones químicas o con otros líquidos con el fin de separar los distintos componentes.
En muchos casos, distintos productos químicos y reactivos se utilizan en el proceso de separación y por lo tanto provocan a menudo exposiciones cutáneas irritantes o corrosivas.
El conjunto de estos procesos de concentración muy variados se definen colectivamente como la « beneficiación». Se describe como el grupo de actividades cuyo objetivo es separar y concentrar el valor mineral de un residuo, eliminar sus impurezas, o preparar el mineral para un afinado adicional.
Numerosas propiedades físicas, entre las cuales la afinidad hacia algunos productos químicos, se explotan como base para la separación de los minerales de valor de su ganga.
Los procedimientos químicos suponen el aislamiento de los metales y minerales del mineral original con procedimientos químicos (para los más importantes)
Tras emplear la « beneficiación » utilizada para concentrar el valor mineral, se vuelve a tratar específicamente el concentrado para extraer el metal y/o refinarlo, preparándolo así al uso final o a su incorporación a una fabricación física o química.
Los residuos o los minerales no deseados (=productos que pasan a formar la cola del proceso) que ahora tienen una forma concentrada debido a que están separados de los minerales de valor, se suelen tirar a un estanque de residuos cerca del yacimiento minero; el agua que se ha tirado se reutiliza, se trata y se emplea de nuevo en las nuevas operaciones de extracción o de tratamiento.
Los productos que forman la cola del proceso contienen habitualmente una pequeña cantidad de minerales de valor que no se han podido aprovechar del todo durante la « beneficiación » ; algunos minerales deletéreos no deseados y algunos productos químicos que se han probablemente utilizado durante el proceso de separación. Las minas subterráneas pueden volver a emplear estos residuos para rellenar los huecos excavados debajo de la tierra por la explotación.
Además de los varios riesgos tóxicos vinculados con la utilización o la presencia de silicio cristalino (enfermedad crónica de obstrucción pulmonar…), polvo de carbón (enfermedad crónica de obstrucción pulmonar…), diesel (carcinógeno probable para el ser humano…), arsénico (cáncer del pulmón), compuestos a base de níquel (cáncer del pulmón) y varios minerales metálicos (plomo, cadmio, manganeso, platino y cobalto), se plantean dos problemas específicos.
