L’acide fluorhydrique génère une double action :
- corrosiva por los iones ácidos (H+) corrosiva por los iones ácidos (H+), capaces de atacar los tejidos en superficie, (epitelio corneal o epidermis),
- tóxica por los iones (F–) que, debido a la destrucción de la capa superficial de la piel o del ojo por el ácido, pueden penetrar en profundidad, quelatar el calcio
perturbando así los equilibrios biológicos que conducen a desórdenes fisiológicos más o menos profundos.
Los fluoruros en ambientes ácidos (como el trifluoruro de boro, por ejemplo) representan, por definición, el mismo tipo de peligro.
Debido a este peligro específico, un lavado eficaz además del simple arrastre mecánico, permite rápida y simultáneamente:
- detener la progresión del agresor que ha penetrado en los tejidos
- hacer que el producto salga por el juego de las presiones osmóticas
- absorber todo el potencial agresivo del producto químico ( H+ y F–)
Estas tres propiedades constituyen la noción de lavado activo. Reuniendo estos tres criterios, conseguimos que la descontaminación sea óptima.
Una sola molécula en el mundo responde actualmente a estas exigencias: solución HEXAFLUORINE®.